ESOPO.
Un tocador de cítara sin talento cantaba desde la mañana a
la noche en una casa con las paredes muy bien estucadas. Como las
paredes le devolvían el eco, se imaginó que tenía una voz magnífica, y
tanto se lo creyó, que resolvió presentarse en el teatro; pero una vez
en la escena cantó tan mal, que lo arrojaron a pedradas.
Mostrando entradas con la etiqueta EL TOCADOR DE CÍTARA.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EL TOCADOR DE CÍTARA.. Mostrar todas las entradas
martes, 3 de noviembre de 2015
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)